Cuantas veces
te encontrare a la vuelta de la memoria
abundante en esquinas
tras el pesado cortinaje del silencio
se me viene larga la noche
tropezando con las puertas
llenando mi espiritu
de esta locura,no dejandolo razonar
cansada de nombrarte.
He puesto candados de acero en mis portones ahora lejos de ti ,guardare bajo llave
el amor que aun siento por ti
mis lagrimas se conducen al suelo
mientras tu rostro se clava en mis recuerdos.
Aqui te espero,enferma de sol y luna
con un poco de agua en mi garganta
y tu recuero quemando secretamente...
Me afirmo en tu raiz,floreciendo como selva
Me duele aun ,el barro de donde vengo
pongo mi oreja en tierra y aun
puedo escucharte...
Cuando volveras,?
si pudieras saber que todo esta solo
que todo te espera,que todo te dice...
que aun es temprano que vuelvas
que esa puerta que tus manos al partir
no entornaron aun esta igual
que las enrredaderas han trepado al balcon
para buscarte,
que ya la primavera hga vuelto al jardin
y han colgado a los arboles
infinitas hojas.
Que la guitarra de los pajaros cuando amanece
inicia su vieja sinfonia
que al hacerlo te llama.
que he ido a los caminos
sin encontrar tu huella
que todo ha sido inutil.
Si todo esto supieras
yo se que volverias...
volverias....
¿Como puedes ser silencio,si tienes esos ojos en que cabe la eternidad?. Te encontre, en una lágrima sobre un libro olvidado con tu nombre atado a el desde antes. he aqui tu estrella que pasa,con tu respiracion de fatigas lejanas,con tus gestos y tu manera de andar. Aqui,dormida en la memoria ,te habla por mi el arroyo descubierto.
Como una esfera frágil, tu recuerdo trata de mantenerse intacto como evadiendo las corrientes de aire que lo quieren romper. Ahora tu estas lejos y aunque en tu ultimo mensaje as dicho que aun me amas lucho contra la nostalgia y el olvido para decirte que te amo con el énfasis necesario cunado te vuelva a ver.
Me pierdo en tu boca... en tu piel... en tu mirada, al sentir tus pupilas en las mías, se llena mi alma de amor. Me das quietud,como las aguas tranquilas y diáfanas de un manantial.
Y me estremezco con tus besos como si por mis venas pasara un viento helado... gélido.. Y ardo de pasión con tus caricias, cuando recorres con tus labios el contorno de mis piernas. Y me fundo en tu cuerpo al amarnos... Y te siento. Y te amo. Y me parece que ya nada puede perderme mas que este amor.
TAL COMO ESTABAS
En el recuerdo estás tal como estabas.
Mi conciencia ya era esta conciencia,
pero yo estaba triste, siempre triste,
porque aún mi presencia no era la semejante
de esta final conciencia
¿Qué hice para que pusieran
a mi vida tanta cárcel?
Tu pelo negro y joven que no
ha sufrido las edades
de la negrura más firme,
y la más emocionante:
tu secular pelo negro
recorro hasta remontarme
a la negrura primera
de tus ojos y
al rincón denso de tus manos
Como un rincón solitario
allí donde un dia brote...contigo
alli donde fui acogida alli en el callejón de tu carne:
el callejón sin salida
donde agonicé una tarde.
La pólvora y el amor
marchan sobre las ciudades
deslumbrando, removiendo
la población de la sangre.
Allí, los asientos saben a vida
y los árboles a tiempo saben.
Y entre el clamor de los dos
mis pasiones se debaten.
El último y el primero:
rincón donde algún cadáver
siente el arrullo del mundo
de los amorosos cauces.
Siesta que ha entenebrecido
el sol de las humedades.
Tú no las puedes ver;
yo, sí.
Claras, redondas, tibias.
Despacio
se van a su destino;
despacio, por marcharse
más tarde de tu carne.
Se van a nada; son
eso no más, su curso.
y una huella, a lo largo,
que se borra en seguida.
¿Astros?
Tú
no las puedes besar.
Las beso yo por ti.
Saben; tienen sabor
a los zumos del mundo.
¡Qué gusto negro y denso
a tierra, a sol, a mar!
Se quedan un momento
en el beso, indecisas
entre tu carne fría
y mis labios; por fin
las arranco. Y no sé
si es que eran para mí.
Porque yo no sé nada.
¿Son estrellas, son signos,
son condenas o auroras?
Ni en mirar ni en besar
aprendí lo que eran.
Lo que quieren se queda
allá atrás, todo incógnito.
y su nombre también.
(Si las llamara lágrimas,
nadie me entendería.)
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el
mío: claridad absoluta, transparencia redonda. Limpidez cuya extraña, como el fondo del río, con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho, corazón de alborada, carnación matutina? Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho. Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo
ocaso. Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente. La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso. Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre. Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante. Hierba negra el origen; hierba negra las sienes. Trago negro los ojos, la mirada distante.
Soy
esta
que va a mi lado sin yo verla
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido. La que calla, serena cuando hablo, la que perdona, dulce, cuando odio, la que pasea por donde no estoy, la que quedará en pié cuando yo muera. simplemente Juany.
- Yo también me canse de este sol - De la divina tentación nadie escapa, eso lo sabemos todos los que andamos por este mundo... - Yo también me canse de este sol - De la mente rodeada de inseguridades nadie escapa, eso lo sabemos algunos que andamos por este mundo - Yo también me canse de este sol - Del aire que nos rodea nadie escapa, eso lo sabemos nosotros que andamos por este mundo - Yo también me canse de este sol - Del amor y sus casualidades poco casuales nadie escapa, eso es un misterio para los que andamos por este mundo - Yo también soy un misterio...